Cuando Luis Castro abrió las puertas de los latinos, en 1902, se erigía un “mentiroso” protagonista en el mejor béisbol del planeta, hecho que iniciaba un ostracismo intermitente de la pionera Colombia, pero con una intervención extranjera que por igual sería el motor para encumbrar definitiva y categóricamente a aquella nación en el deporte de Abner Doubleday. Con la llegada de Orlando Ramírez, en 1974, volvió un cafetalero a pisar las Grandes Ligas, pero sobrevino otra gran sequía colombiana, antes que arribara en 1983 Joaquín Gutiérrez. listindiario

No comments:
Post a Comment
Espero que este blog pueda proporcionar muchos beneficios para cualquier persona que acceda y busque información en este sitio web. Gracias por tu visita