Las remesas de divisas de los dominicanos que viven en el exterior constituyen una especie de vaca lechera para el sustento de nuestra economía. Solo el año pasado, en medio del fuerte azote de la pandemia, las remesas superaron los 8,000 millones de dólares, una formidable inyección de recursos frescos para una economía paralizada. Ese dinero simboliza la solidaridad y el sacrificio de los dominicanos de la diáspora con los suyos aquí. Es una especie de fuente nutricia en familias pobres que no pueden sobrevivir solo con algunas ayudas medianas del Gobierno, mucho menos en un ambiente de economía anémica provocada por la crisis./listindiario.com/
No comments:
Post a Comment