La desilusión se dibuja en el rostro de la obrera María Ponte cuando sale de una carnicería en la favela caraqueña de Petare, la más grande y problemática de Venezuela. Entró allí con la esperanza de que algún fenómeno hubiera echado los precios al suelo, lo que le habría permitido comer carne por primera vez este año.diariolibre.

No comments:
Post a Comment
Espero que este blog pueda proporcionar muchos beneficios para cualquier persona que acceda y busque información en este sitio web. Gracias por tu visita