Carlos Silva, un fugitivo dominicano de
32 años de dedad, que huyó durante 10 años, después de ser acusado por su
participación en los asesinatos de dos brasileños en Boston en el 2003, fue
capturado en el vecindario Hyde Park e instruido de cargos el viernes en la
Corte Superior del Condado Essex.
Según los fiscales, Silva, está implicado en los
homicidios de Christopher Carvallo y José Daveiga, el primero murió en un
hospital paralizado, cuatro años después y el segundo instantáneamente, después
de ser baleados en un tiroteo, ocurrido el 28 de abril del 2003 a las 2:30 de
la madrugada, frente a una discoteca del barrio chino de Boston.
Los fiscales alegan que Silva, formaba parte de un
grupo de pandilleros que dispararon
contra ambas víctimas. El dominicano, vinculado a una pandilla callejera
en Boston, se comprometió a cooperar con la fiscalía para declararse culpable
por conspiración y complicidad en los crímenes, pero en vez de acudir a la
audiencia en la corte, huyó desde el 2006.
Se le dejó preso sin derecho a fianza, decisión que su
abogado JW Carney Junior, no protestó en el tribunal y se negó a comentar sobre
el caso.
Los investigadores dijeron que una de las víctimas,
habría estado involucrada en un tiroteo anterior, en el que también participó
Silva y era seguido junto al otro, para cobrar una venganza.
Fueron ubicados y asesinados a balazos, cuando
salieron de la discoteca y se dirigían a un restaurante chino en busca de
comida.
Ambas víctimas, estaban estacionadas a la espera del
cambio de luz en un semáforo en la intersección de las calles Albany y
Berkeley.
Los tiros impactaron la carrocería del vehículo y
entonces, los brasileños salieron para tratar de huir del ataque, pero fueron
perseguidos por los tiradores, uno de ellos, supuestamente Silva.
Carvallo murió en la escena y Daveiga, quedó
paralizado durante cuatro años, al cabo de cuyo tiempo murió en el hospital
Lemuel Shattuck de Jamaica Plain en Boston.
Una hermana de Carvallo, dijo en la corte que “él,
sufrió durante cuatro años conectado a una máquina y paralizado, antes de morir”.
Silva, acordó con los fiscales declarar en septiembre
del 2003, a cambio de ser acusado como encubridor de los asesinatos y admitió
su participación en el asesinato ante un Gran Jurado, según un comunicado de la
fiscalía.
Pero en la víspera de la audiencia, él y otro acusado,
el dominicano Danny Fernández, desaparecieron sin dejar rastros.
Los fiscales tuvieron que desestimar los cargos de
asesinatos contra dos de los tres acusados....Seguir leyendo laverdadnosenegocia
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